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¿DÓNDE
ESTÁN? (CARTA ABIERTA A NACHO MORERA CASAS)
Nacho, mira alrededor de ti, estamos aquí. Somos tus “compañeros”, los que democráticamente te pusimos en el puesto en el que estás para que, desde él, consiguieras llevar a buen puerto el proyecto por el que las personas que nombras y muchas más llevamos más de una década trabajando. Construimos la nave, ahora te toca a ti gobernarla. Afortunadamente para los colegiados, no solamente somos profesionales, también tenemos vida social, aficiones, etc. Por ello repartimos nuestro tiempo según una escala de prioridades. No quieras que acudamos en masa a cada acto que organices. Por eso tu trabajo dentro de la Junta de Gobierno del colegio es trabajar como lo estás haciendo, calladamente, para que esta nave navegue sin contratiempos y además preocuparte de que la moral de la tripulación sea alta. esto último no se consigue con el látigo sino interesando a todos en el proyecto en el que crees. Por ello, cuando veas que no logras que tus compañeros se interesan por tu trabajo (que nos beneficia, y mucho a todos) no dejes que el resentimiento culpe a tus “gobernados” por falta de interés y piensa en que puedes hacer para mejorar esto. Los reproches a las personas que han demostrado que tienen interés por el Colegio no servirán más que para que estos colegiados dejen de motivarse por tu labor y la de la Junta y se hagan a un lado. Siempre hay un gran colectivo que no conseguirás que apoyen el funcionamiento del Colegio porque ni lo han querido ni les ha interesado nunca y para esos tendrás que trabajar como si fueran los que más necesitan de tu labor y así, quizás, logres que cambien de actitud. Piensa en esto y si no te crees capaz de lograr lo que los demás esperan de ti deja el camino libre para otra persona que tenga ilusión en el proyecto iniciado. Será en beneficio de todos. Una última cosa, aunque escribas la carta como colegiado la escribes en el boletín del Colegio y yo te veo como miembro de la Junta de Gobierno. Ya sabes el dicho “la mujer del César...” Un saludo, Enrique Figuerola Mendal, colegiado nº 21
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