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ARTÍCULO
FOTOGRAFÍA DENTAL En el ámbito de la fotografía aplicada a la medicina dental debe distinguirse con claridad entre dos áreas bien definidas de actuación: 1. fotografía clínica, caracterizada por llevarse
a cabo en la boca del paciente, lo que limita el punto de vista de la
cámara por la apertura del arco labial. La aplicación de la fotografía a estas actividades viene determinada por la necesidad de disponer de documentos visuales fidedignos que cubran el desarrollo total de un tratamiento, es decir: "antes" - con el aspecto, previo a la intervención,
que presenta el paciente. Esto es particularmente importante en tratamientos prolongados,
como pueden ser los de ortodoncia, o no tan prolongados, como los de estética
dental. Y en el caso del laboratorio de prótesis, el objetivo es
mostrar las características de una pieza o conjunto y también
ilustrar la evolución del proceso de construcción de los
mismos. cada vez más, la adecuada documentación gráfica
es utilizada de forma rutinaria por los profesionales del campo dental,
no sólo como método de archivo o como soporte a comunicaciones
y presentaciones científicas (artículos en Tanto en la fotografía clínica como en la de laboratorio dental se utiliza un equipo especializado para la fotografía de aproximación. Existen en el mercado cámaras construidas adrede para su uso dental ( y oftalmológico), compuestas de un cuerpo de cámara, un objetivo macro de distancias focales de entre 90 y 105 mm, y un flash anular. Tanto el objetivo como el flash pueden ser fijos o desmontables y además suelen disponer de lentes adicionales de aproximación. Estos equipos tienen la ventaja de su facilidad de manejo y su relativa poca aparatosidad, por lo que resultan adecuados en fotografía clínica. Sin embargo , cualquier cámara réflex de buena calidad puede prepararse para obtener los mismos resultados, e incluso ganar versatilidad, sobre todo en la fotografía de prótesis en el laboratorio. Así para adecuar un equipo a la fotografía
dental es suficiente un cuerpo de cámara réflex de 35 mm,
un objetivo macro de entre 60 y 105 mm de distancia focal, y uno o dos
aparatos de flash que situaremos en la posición que más
nos convenga por medio de un soporte de mariposa (accesorios imprescindibles
son los cables de flash con contactos de control TTL). Esta opción
es tanto mas factible cuanto que hoy es improbable encontrar un hogar
en el que no exista una cámara de estas características
que podamos utilizar. Las lentes de aproximación adicionales, los
duplicadores macro y los fuelles de extensión, así como
reflectores, difusores y fondos, pueden ampliar enormemente el campo de
creación de una fotografía. En primer lugar, las cámaras profesionales, que son adaptaciones para captación digital de cuerpos de cámara réflex convencionales. Su modo de empleo no difiere de las cámaras para película y aceptan prácticamente todos los accesorios de éstas, por lo que pueden formar parte de un sistema mixto ( es factible tener un cuerpo de cámara para película y otro digital con los mismos accesorios, posibilidades y forma de uso, siempre que sean de la misma marca, claro). Las diferencias apreciables entre una y otra vienen determinadas por: a) el precio, que es superior, de momento, en los cuerpos
de cámara digitales (aunque luego no hay que gastar película
ni revelados). En segundo lugar, las cámaras digitales "domésticas". En esta denominación, un poco imprecisa, incluiremos todas aquellas cámaras que no disponen de la capacidad de intercambiar sus objetivos, por lo que tampoco admiten accesorios específicos para macrofotografía (excepto lentes de aproximación). Son cámaras que permiten - con excepciones - una utilización limitada en fotografía dental, sus resoluciones están entre 1.2 y 3.3 megapixels y los precios son semejantes a los de un buen cuerpo de cámara réflex. Por último, una tercera categoría la forman
las cámaras intraorales, especiales para clínica. Su gran
baza es la facilidad de manejo, determinada por su pequeño tamaño
y su automatismo, que las hace aptas para explorar el interior de la boca
del paciente y llegar a obtener puntos de vista que con una cámara
normal exigen el dominio de una técnica mucho más depurada.
Sin embargo, hay que recordar que la función básica de este
tipo de instrumentos es, precisamente, la exploración, y que la
consecución de imágenes es una opción añadida.
El uso de tecnología del vídeo y resoluciones mínimas,
hacen que esté fuera de lugar la comparación con otros sistemas.
Por otro lado, se integran perfectamente en el entorno de trabajo de la
clínica y en los procesos de gestión, con un precio elevado,
eso sí. La fotografía dental basa sus principios en las leyes más fundamentales de la fotografía de aproximación, en la que muchos casos el factor de ampliación viene determinado por el propio motivo. En la fotografía clínica se suele utilizar la siguiente tabla de relaciones de ampliación: 1.15. Cabeza y hombros. En cuanto a la fotografía de modelos de prótesis, la escala más libre, en función de la necesidad concreta. Pero en ambos casos, el trabajo estará sujeto a las premisas de la fotomacrografía, es decir, mínima profundidad de campo, enfoque crítico y un control delicado de la luz.
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